Voy a no decirte que te amo,
a no besarte y no acariciarte.
Voy a no sonreir, a no sonreirte,
a no bailarte, a no arañarte
y a no emborrachar todos mis sentidos con tu piel.
Voy a no hacer ni una de las cosas que me hacen feliz,
ni una de las que me dan la vida.
Y vale, sí, voy a no vivir.
Pero es que si no hago, ni tengo, ni siento ni vivo,
entonces no pierdo, ni duelo ni muero.